NUESTRAS VIDAS CON SUBTE

Tenía que estar en la Ciudad Universitaria a las 15:30 y eran las 15 de un lunes. Estaba en Av. Colón y Sagrada Familia y la situación no me incomodaba. Sabía que el Subte de la línea A pasa cada 5 minutos...


Tenía que estar en la Ciudad Universitaria a las 15:30 y eran las 15 de un lunes. Estaba en Av. Colón y Sagrada Familia y la situación no me incomodaba. Sabía que el Subte de la línea A pasa cada 5 minutos y que aproximadamente en 7 minutos estaría en la Estación de Colón y General Paz para hacer la conexión por la Línea B rumbo a la Ciudad Universitaria.

Como mucho estaría llegando 15:20 hs. y eso me dejaba margen para caminar el trayecto que hay hasta el pabellón donde asistiría a mis clases.

En el camino voy pensando y recordando todo lo que mis padres contaban de la Córdoba del 2000 y pico. Que la ciudad era un caos, con un sistema de transporte agotado por todos lados.

Los choferes que ganaban más que los gerentes; los colectivos maltrechos, pasaban cada media hora (¿Cuánto me hubiera demorado en llegar a la Ciudad Universitaria desde la Sagrada Familia? Una hora fácil; y si es que llegaba), la ciudad congestionada por el tránsito, el aire insoportable ante tanto smog.

¿Cómo hacían para vivir?

Mi viejo dice que se vivía igual, que la gente no tenia más remedio que conformarse con eso, nadie protestaba ante los atropellos de los colectiveros (si igual nadie los escuchaba), había una disputa feroz entre taxistas y remiseros y los colectivos truchos abundaban cuando había un paro de choferes que seguían aumentándose sus sueldos.

Por suerte hoy tenemos el subte, donde en 20 minutos cruzás de punta a punta la ciudad. Se mejoró la circulación en las calles y el aire ahora es un poco más puro que antes. Estamos en una de las capitales más importantes de Sudamérica y nuestra economía marcha estable.

Ahora lo que no me explico aún, es porque los problemas de fondo siguen sin solución.
Se gastaron millones en un subte que beneficia a muchos. Pero muchas mas personas que antes son pobres.

¿Hubiera servido de algo destinar esa millonada a cuestiones socialmente mas importantes?

Todavia hay tantas cosas por hacer y mejorar en todos los estractos de nuestra sociedad que quizá hubiera bastado reacomodar un poco las fichas, emparejar, poner algún sistema de transporte diferencial y apretar a los empresarios a que mejoren el servicio.

Así ese dinero podría invertirse por ejemplo en aumentarle el sueldo a nuestros maestros o a los jubilados, o simplemente generar mas y mejores puestos de trabajo.

Qué bueno hubiera sido por ejemplo que en el 2008 se hubieran preguntado todo esto, justo antes de que se aprobara definitivamente la construcción de semejante obra.

En fin, ya estoy llegando, el subte es tan rápido que ni tiempo de pensar tengo.


Luciano Casini