MIRAMAR, LAGUNA DE MAR CHIQUITA

Un pueblo que mira hacia el extenso Mar de Ansenuza. Formada por un gran lago de agua salada con especiales propiedades. ubicada a 197 Km de la Ciudad de Córdoba.


Posee playas firmes y suaves, las aguas poseen propiedades terapéuticas así como el barro.
Es un verdadero mar con aguas saladas en medio del país.
Se practica turismo ecológico, hay 300 especies de aves diferentes, los flamencos rosados y halcones peregrinos llegan todos los años desde Alaska.

HISTORIA

Cuando en el año 1977, MIRAMAR había logrado contar con una importante infraestructura turística, el desborde de la Laguna Mar Chiquita, inundó y arrasó con el 90 % de la misma, quedando sumergida bajo las aguas de la Laguna Mar Chiquita el esfuerzo y los sueños de muchas generaciones.

Fueron estériles los esfuerzos del hombre para contrarrestar la fuerza devastadora de la naturaleza, que dejó un saldo final de destrucción.

Las aguas de la Laguna Mar Chiquita cubrieron 37 manzanas completas del radio urbano turístico y de mayor concentración económica, 120.000 m2 de edificación quedaron sepultados y destruidos, 102 hoteles (3.500 plazas hoteleras) lo que equivale al 90% de la infraestructura hotelera, se perdieron definitivamente, 60 establecimientos comerciales (pistas de baile, confiterías, heladerías, parrilladas, piletas de natación) y 198 casas de familia.

Se anegaron y perdieron los Edificios Públicos de Estación Terminal de Ómnibus, Banco de la Provincia de Córdoba, Casino Provincial, Centro Balneológico Termal, Cooperativa de Criadores de Nutria, Camping Municipal, Iglesia Santa Teresita (Patrona de Miramar), Iglesia Parroquial de la Virgen del Valle, Sede de la Asociación Hotelera, Escenario de Festivales al Aire Libre, Escenario Nocheramas, Club Náutico, Edificios de ENTEL y ENCOTEL.

La avenida costanera de 3 Km de extensión, murallón de cemento, espigones, escaleras, kioscos, 3 piletas de natación públicas de agua salada, duchas, sanitarios, la fuente de Ansenuza y todas las playas públicas, accesos a la Laguna y bajada de lanchas, 38 cuadras de calles pavimentadas y 40 calles de tierra cubiertas por metros de agua y fango.

Gran extensión de líneas eléctricas de media y baja tensión y de líneas telefónicas, quedaron destruidas e inutilizadas.

Un gran sector de la población, quedó aislado al avanzar las aguas de la Laguna sobre el cauce de tres arroyos, haciendo necesario un largo desvío para mantener las comunicaciones normales entre el pueblo y su zona rural.

El flagelo provocó un éxodo de habitantes que redujo la población de 4200 habitantes en 1976 a 2300 personas, según el censo de 1991. No hubo sector de la vida del pueblo que no haya sufrido profundas alteraciones. Los rastros de aquella gran inundación fueron definitivamente sepultados bajo el manto húmedo de La Laguna Mar Chiquita y la localidad de Miramar, recostada en la orilla, volvió a tener un horizonte limpio, para mirar sin obstáculos la reunión del cielo con La Mar Chiquita.

Para borrar de la faz de la Laguna tantos escombros, fue necesario hacerlos estallar, esto comenzó a suceder el día 1º de Septiembre del año 1992, el Comando del Tercer Cuerpo del Ejército Argentino, mediante explosivos fue el encargado de llevar adelante la demoledora misión.

Finalizada la etapa de voladuras y limpieza del sector, los organismos dependientes del Ministerio de Servicios y Obras Públicas, comenzaron los estudios para el proyecto de RECUPERACIÓN DE MIRAMAR.

LA LEYENDA DE ASENUZA
Era hermosísima la diosa india del agua, que habitaba en su palacio de cristal del Mar de Ansenuza (nombre indígena de la Mar Chiquita). Pero era una deidad cruel y egoísta, pues la única ofrenda que la volvía propicia era el primer amor de los mancebos.

Se cuenta que un día vio llegar a la costa del lago, que era entonces de agua dulce, a un príncipe indio malherido en la guerra. Tristemente le sonrió a la diosa, lamentando no poder sobrevivir para admirar su hermosura.

Ella quedó suspensa, como sacudida por un rayo cósmico; por vez primera el embeleso del amor conmovió su alma. Pero pronto sucumbió a la desesperación al comprender el destino de su amado.
El cristalino espejo del agua se convulsionó. Un trueno, como un largo lamento, estremeció el cielo y las nubes lloraron con su diosa. El mar se convirtió en un furioso caos durante un día y una noche.
Al amanecer, el jóven se encontró en la playa. Sus heridas habían cicatrizado y al abrir los ojos, vio la increíble transformación que se había obrado en la Naturaleza. La playa era blanca y las aguas se habían vuelto turbias y saladas.

Atónito el joven, como en niebla rasgada por un tenue rayo de sol, recordó a la hermosa mujer que le acariciaba cuando se le iban cerrando los ojos. Ahora se sentía sano y sus nervios tensos estaban sedientos de algo.

Comenzó a avanzar por el agua, alejándose cada vez más de la costa, como si un imperativo lo impulsara. Cuando el agua cubrió su cintura comenzó a nadar. A nadar? No, no nadaba, flotaba simplemente.

Era como si unos brazos femeninos, con dulzura, penetrándole por la piel bronceada, le acariciaban el alma.Y siguó nadando, hasta que un tenue rayo rosado del amanecer lo fue transformando en el gracil flamenco, guardián eterno del amor de la diosa del mar. Desde entonces las aguas del Mar de Ansenuza son curativas, amorosamente curativas

ATRACTIVOS

Museo de la Región de Ansenuza “Aníbal Montes”
Iniciación del Museo en 1954 con las primeras investigaciones y descubrimientos realizados por el Ing. Aníbal Montes, Dr.Juan Olsacher, Padre Grenón y Montes Pacheco. Se desarrolla la tarea investigativa durante 40 años, formando tres generaciones de miramarenses abocados en este sentido

Laguna Mar Chiquita
Mar Chiquita es un gran lago salado que se encuentra en la provincia de Córdoba, en el centro de Argentina. Es también conocido como Mar de Ansenuza y, hasta mediados del siglo XIX como "Laguna de los Porongos" (por una especie de calabacilla así llamada, Lagenaria vulgaris) aunque esta última denominación ha quedado reservada a una serie de lagunas menores que se encuentran algunas decenas de kilómetros al oeste.

Es la mayor superficie lacustre de la Argentina y uno de los más grandes lagos salados endorréicos del planeta Tierra; según los ciclos seculares de hemiciclos húmedo y seco (inundación/sequía) su superficie ronda los 6.000 km², con una mínima registrada históricamente de 1.984 km², y su volumen los 14.483 km³. Está ubicada al nordeste de la provincia de Córdoba, próxima a los confines con las provincias de Santa Fe y Santiago del Estero, ubicándose el centro de este lago aproximadamente entre los 30°30' S 62°40' O.

La Mar Chiquita es el epicentro de una cuenca endorréica cuyos principales afluentes son los ríos Dulce (también conocido, según la zona, como Salí, Míshqui Mâyu y Petri), río Primero o Suquía y río Segundo o Xanaes. El río Dulce aporta sus caudales desde el noroeste y los ríos Primero y Segundo lo hacen desde el suroeste. Antes de alcanzar la laguna, sus afluentes forman "bañados" (humedales) sobre una superficie de casi 10.000 km². Los más importantes de éstos se ubican en la zona al norte de la laguna, llamada Bañados del Petri. Otro aporte de aguas importante es subterráneo; en efecto, en gran medida la laguna es una afloración del acuífero guaraní. El llamado borde de los Altos del Chipión o Cuesta de Morteros resulta un verdadero dique natural en el este de la laguna, que impide el flujo superficial de sus aguas hacia la Cuenca del Plata; también es elevada la costa sureste, en la zona llamada Barrancas del Saladillo. En cambio, por el norte y oeste las costas son bajas y poco precisas, existiendo algunas lomadas muy bajas que se entroncan con ramificaciones de las Sierras de Córdoba.

La falla geológica sobre la cual se forma —reactivada durante el plegamiento andino— es, como las Salinas Grandes, el lecho de un arqueano golfo marítimo; por esta causa abunda el sulfato de sodio que saliniza sus aguas de la gran laguna. La salinidad de las mismas fluctúa en relación a los aportes fluviales; cuandos estos se incrementan la salinidad disminuye, variando en un rango de 250 a 30 mg/l. Las sales predominantes son el cloruro de sodio, sulfato de sodio, sulfato de calcio y sulfato de magnesio. Con todo, el agua de Mar Chiquita es más salada que la oceánica, aunque muchas especies de agua dulce han podido adaptarse y habitar sus aguas, en especial los pejerreyes (Odontesthes bonariensis).

Si bien constituye por sí sola un ecosistema, la laguna de Mar Chiquita se encuentra en el sector más meridional de la Región Chaqueña, allí donde tal bioma se vuelve transicional con el de la Región Pampeana. La vegetación de sus costas es halófila, aunque casi inmediatamente se encuentra un denso bosque natural de chañares, quebrachos, e isletas de palmeras. Las precipitaciones medias anuales alcanzan los 758 mm, la temperatura media anual es de 18,5°C. Abunda la avifauna, con unas 350 especies (alcanzando un 25% del total de las especies de aves autóctonas que hoy viven en Argentina); se destacan las grandes bandadas de flamencos, diversas especies de patos, garzas, gallaretas, loros, y aves migradoras como el halcón peregrino que llega hacia diciembre desde Alaska etc. En sus aguas se crían "nutrias" (coipos o quillás), y han sido reintroducidos los yacarés.

Lo antedicho ha motivado que la mayor parte de la laguna de Mar Chiquita así como los bañados del río Dulce constituyan una extensa Reserva Provincial de Córdoba: Bañados del Río Dulce y Laguna de Mar Chiquita (existen intenciones de transformarla en Parque Nacional). Tal Reserva Provincial está integrada a la Red Hemisférica Global de Aves Migratorias.

Cabeza de flamenco rojo en Mar ChiquitaCon verdadero aspecto de mar interior (el viento provoca oleaje elevado), muy interesantes paisajes y excelente clima, es zona turística aunque aún poco conocida y explotada. Las costas occidental y septentrional están prácticamente deshabitadas y por este motivo presentan paisajes naturales vírgenes y de difícil acceso en donde, entre otros animales silvestres, se encuentran aguaraguazús y pecaríes. Con todo en su costa sur se han desarrollado poblaciones que obtienen recursos del turismo: Miramar, Balnearía, Marrull, La Para, Altos del Chipión etc. Al oeste se encuentra la antigua población de Morteros (fundada como fortín en el s XVII sobre un asentamiento de salavirones o salavinones; estos en el suelo rocoso hicieron oquedades que los españoles llamaron "morteros").